miércoles, 30 de septiembre de 2026
martes, 29 de septiembre de 2026
Salud mental

lunes, 28 de septiembre de 2026
Quien vuela a nuestro lado¡¡
domingo, 27 de septiembre de 2026
Tren de aterrizaje
Además, bajar el tren modifica significativamente la aerodinámica de la aeronave. El tren extendido genera mucho drag, por lo que constituye una herramienta importante para administrar energía y velocidad durante la aproximación. Por eso su extensión no se hace simplemente “justo antes de tocar tierra”: forma parte de una secuencia cuidadosamente establecida por los SOP de cada aeronave y operador.
¿Por qué no se baja mucho antes?
Porque volar con el tren extendido produce una penalización considerable: aumenta la resistencia aerodinámica, el consumo de combustible y el ruido, y reduce las prestaciones. Por eso existe un momento operacional conveniente para extenderlo.
En un avión comercial moderno, durante una aproximación normal podríamos observar conceptualmente: aproximación → desaceleración → configuración progresiva de flaps → tren abajo → configuración final → checklist → aproximación estabilizada → aterrizaje.
El momento exacto depende del tipo de avión, SOP, procedimiento, meteorología, ATC y situación energética de la aeronave.
Y aquí aparece algo especialmente interesante para enseñar a un piloto postulante: el tren de aterrizaje también es una herramienta de gestión de energía.
Si el avión está alto y rápido, extender el tren puede aportar una cantidad importante de resistencia y ayudar a disipar energía. De ahí la conocida expresión informal entre pilotos: “Gear down, go down.”
Pero eso no significa utilizarlo indiscriminadamente. Existen velocidades máximas de extensión y operación del tren —VLO/VLE— que deben respetarse.
¿Y si el piloto olvida bajarlo?
Precisamente porque las consecuencias pueden ser graves, existen varias barreras de seguridad: procedimientos, SOP, callouts, checklist, indicaciones visuales de posición y sistemas de advertencia asociados a una configuración inadecuada para aterrizar.
Esto proporciona un excelente ejemplo de TEM.
La filosofía de una operación multicrew moderna consiste precisamente en que un único error humano no debería conducir directamente a un accidente.
Y existe un detalle operacional todavía más importante: en una aproximación estabilizada, no basta con estar alineado con la pista. La aeronave debe encontrarse dentro de los parámetros establecidos por el operador, incluyendo normalmente configuración de aterrizaje correcta, velocidad apropiada, trayectoria estable, potencia adecuada y checklist completada.
Si los criterios de estabilización no se cumplen en el punto establecido por los SOP, la respuesta profesional es el Go-Around.
Por eso, para un piloto postulante, la pregunta aparentemente sencilla “¿por qué bajamos el tren?” permite enseñar algo bastante más profundo: El tren de aterrizaje no se baja solamente porque vamos a aterrizar. Su extensión forma parte de la gestión de configuración, energía, amenazas y estabilidad de la aproximación.
El piloto profesional no simplemente configura una aeronave: comprende por qué, cuándo y con qué consecuencias realiza cada cambio de configuración.
sábado, 26 de septiembre de 2026
La seguridad operacional comienza en la persona
La forma en que recibes una corrección también habla de cómo vuelas
Un instructor de vuelo te señala un error. Un compañero cuestiona una decisión. Una evaluación no resulta como esperabas. En ese momento puedes concentrarte en defender tu desempeño o detenerte a comprender qué ocurrió.
La humildad profesional se demuestra en lo que haces después: escuchas, revisas tu decisión, practicas de nuevo y compruebas que puedes hacerlo mejor. Recibir una corrección no disminuye tu valor como piloto; te da la oportunidad de ser más seguro y más confiable.
A los pilotos que hoy se preparan para llegar a una Línea Aérea les propongo una pregunta al terminar cada vuelo: ¿qué aprendí hoy que cambiará mi manera de actuar el día de mañana?
La seguridad operacional comienza en la persona.
Numeración de aviones de Boeing
¿Por qué las aeronaves Boeing comienzan con el número 7?
Después de la Segunda Guerra Mundial, Boeing reorganizó internamente la numeración de sus proyectos. La ingeniería dividió los números de modelo en bloques de centenas según el tipo de producto.
La serie 700 quedó destinada a los aviones comerciales a reacción. Por eso el primer gran avión comercial a reacción de Boeing entró naturalmente en esa familia.
El primer prototipo fue el famoso Model 367-80, conocido como Dash 80, que posteriormente dio origen al Boeing 707 y también al KC-135.
Pero había un pequeño problema: “Boeing 700” no sonaba demasiado atractivo comercialmente.
El departamento de marketing decidió utilizar 707, que tenía una sonoridad mucho más atractiva y fácil de recordar. Y funcionó extraordinariamente bien.
A partir de ahí nació la famosa familia: 707 → 717 → 727 → 737 → 747 → 757 → 767 → 777 → 787
Es decir, el 7 inicial tiene su origen en la clasificación interna de Boeing para los aviones comerciales a reacción, mientras que el último 7 se consolidó a partir del nombre 707 y de su éxito comercial.
Y hay una curiosidad interesante
No todos los Boeing comerciales siguieron perfectamente la secuencia.
El 720 fue una versión derivada del 707, modificada para rutas de corto/medio alcance y aeropuertos con pistas más cortas. Boeing construyó 154 unidades entre 1959 y 1967.
Y el 717 tiene una historia todavía más curiosa: originalmente era el MD-95, heredado por Boeing tras la adquisición de McDonnell Douglas y posteriormente incorporado a la familia Boeing como 717.
Una forma muy buena de explicárselo a un piloto postulante
“El 7 de Boeing no nació como una estrategia de marketing. Nació como una clasificación técnica interna para identificar los aviones comerciales a reacción. El marketing convirtió posteriormente esa clasificación en una de las marcas más reconocibles de la aviación mundial.”
Y hay una segunda lección profesional detrás de esto: 707 → 727 → 737 → 747 → 757 → 767 → 777 → 787
No es solamente una secuencia de números. Es prácticamente la evolución de la aviación comercial a reacción de la segunda mitad del siglo XX y comienzos del XXI.