Hay una pregunta que muy pocos pilotos se hacen mientras acumulan horas de vuelo:
No
es cuántas horas se tiene.
No
es en qué avión se ha volado antes.
Ni
siquiera cuántos cursos profesionales se han aprobado.
La
verdadera pregunta es otra.
¿Acaso
eres la persona en quien una Línea Aérea puede confiar?
Porque
una Aerolínea no compra sólo horas de vuelo.
Compra
confianza.
Confía
en que llegarás preparado cuando nadie te supervise.
Confía
en que respetarás un procedimiento, aunque tengas prisa.
Confía
en que dirás que "No" cuando la seguridad lo exija.
Confía
en que reconocerás un error antes de que se transforme en un accidente aéreo.
Confía
en que cuidarás la vida de personas que jamás habrás visto antes.
Y
esa confianza no se da de un día para otro y tampoco nace el día en que recibes
un uniforme.
Se
construye mucho tiempo antes.
Se
construye cuando se estudia, aunque estés cansado.
Cuando
vuelves a leer un procedimiento que ya conoces.
Cuando
aceptas una crítica sin buscar excusas.
Cuando
ayudas a un compañero sin esperar reconocimiento.
Cuando
haces lo correcto incluso si nadie puede verlo.
Las
Aerolíneas por cierto que forman pilotos.
Pero
buscan contratar principalmente personas cuyo carácter ya esté preparado para
esa responsabilidad.
Porque
los sistemas cambian.
Los
aviones cambian.
Los
manuales cambian.
La
tecnología cambia.
Pero
hay algo que nunca cambia.
La
necesidad de confiar plenamente en quien ocupa el asiento del lado izquierdo o
derecho.
El
día que comprendas que el verdadero currículo no son las horas de vuelo, sino
los hábitos, la disciplina, la humildad, la integridad y la forma de tomar
decisiones, habrás dado el paso más importante de tu carrera profesional.
Ese
día dejarás de prepararte sólo para una entrevista personal o psicológica.
Y
comenzarás a prepararte para una vida profesional.
Reflexión
Nunca
se debe olvidar que: Una Licencia de Piloto Comercial demuestra que aprendiste
a volar un avión.
Una
Línea Aérea necesita mucho más que eso.
Necesita
a una persona en quien pueda confiar cuando las condiciones sean difíciles, las
decisiones complejas y las consecuencias irreversibles.
Y
esa persona no aparece sólo por casualidad.
Se
construye todos los días de su vida, mucho antes del primer vuelo en una Línea
Aérea.

