La disciplina silenciosa de los pilotos
En la formación de un piloto para una Línea Aérea, hay una verdad que muchos descubren con el tiempo: La disciplina consiste en aprender a sacrificar pequeños placeres inmediatos para alcanzar recompensas mucho más grandes en el futuro.
La aviación profesional no se construye con sólo impulsos momentáneos. Se construye con constancia, hábitos y disciplina diaria.
Todo eso se va acumulando silenciosamente. Y llega un día en que esa disciplina comienza a mostrar sus frutos: en una entrevista personal, en un examen técnico, en un simulador de vuelo, o en la oportunidad de integrarse a una tripulación profesional.
Porque en esta profesión ocurre algo muy especial: Los sueños no se cumplen por casualidad. Se cumplen cuando la disciplina se vuelve más fuerte que la comodidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Espero atento tus comentarios