lunes, 26 de enero de 2026

I have control

La importancia de la transferencia positiva del control de la aeronave

En aviación, el avión no admite ambigüedades. En cada fase del vuelo debe quedar absolutamente claro quién está volando.

La transferencia positiva del control “You have control” - “I have control” no es una frase protocolar ni una costumbre heredada. Es una barrera de seguridad diseñada para poder eliminar la confusión humana, especialmente en contextos de alta carga de trabajo como es la instrucción de vuelo, las aproximaciones para aterrizar, las maniobras críticas o las emergencias en vuelo.

Cuando dos pilotos tienen acceso a los mandos de vuelo, el riesgo no está en la falta de habilidad, sino en la falta de claridad. Inputs simultáneos, correcciones opuestas o la suposición de que “el otro ya tomó el control” han sido factores contribuyentes en múltiples incidentes y accidentes aéreos. La comunicación explícita rompe ese ciclo antes de que aparezca.

Además, esta práctica es una lección temprana de CRM real. Enseña que volar no es solo el manipular los mandos del avión, sino comunicar, confirmar y asumir responsabilidades en vuelo. El piloto que verbaliza el control acepta la responsabilidad completa del vuelo; el que lo cede, confía y libera los mandos conscientemente.

Bajo estrés, el instinto humano es aferrarse al control. La verbalización estandarizada obliga a la mente a tomar una decisión clara y al cuerpo a acompañarla. Por eso funciona incluso cuando la carga emocional o cognitiva es muy alta.

Reforzar este concepto desde el briefing no es repetición innecesaria. Es construir una cultura de seguridad donde:

  • El error se anticipa,

  • La comunicación es clara,

  • La seguridad se protege antes de que algo salga mal.

En aviación, un solo piloto vuela el aviónLa transferencia positiva del control asegura que eso nunca quede en duda.

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